El inicio del año en el Parque Industrial de Tortuguitas está marcado por el conflicto social y la incertidumbre. Decenas de familias nucleadas en la cooperativa de trabajadores de Lustramax SRL trasladaron su protesta a la Autopista Panamericana, cortando el tránsito para denunciar un esquema de despidos que consideran fraudulento. Los empleados sostienen que la empresa ha dejado de cumplir con sus obligaciones más elementales, obra social, bonos de fin de año y sueldos atrasados, para luego deshacerse de quienes reclaman, bajo la pantalla de una crisis económica que los propios trabajadores tildan de «inexistente».
El impacto del ajuste en la base trabajadora:
22 puestos de trabajo eliminados: Familias que pierden su único ingreso en un contexto de alta inflación.
Deuda previsional y de salud: Los operarios denuncian que la firma no deposita los aportes de las obras sociales desde hace meses.
Represión del reclamo: La presencia de una escribana escoltada por policías durante una asamblea laboral fue interpretada como un claro mensaje de amedrentamiento para desarticular la organización obrera.
«Si tocan a uno, nos tocan a todos», reza la consigna que hoy bloquea una de las arterias más importantes del país. Para los manifestantes, el Proceso Preventivo de Crisis es solo una herramienta legal que la empresa está malversando para reducir costos a costa del hambre de sus empleados, ignorando que el flujo de camiones y las ventas en la planta nunca se detuvieron.
