Alerta en el agro: El vaciamiento del INTA deja desamparados a los pequeños productores de Catamarca

Advierten que el sector minifundista quedará desprotegido frente a las contingencias biológicas y climáticas.
La motosierra oficial sobre el entramado científico-tecnológico ya empezó a facturar costos directos a la producción agrícola y ganadera del interior. El éxodo forzado de una docena de profesionales del INTA en Catamarca destruye los puentes de asistencia técnica con los productores más vulnerables. En un escenario donde el mercado no ofrece soluciones accesibles, el repliegue del Estado representa un golpe directo a la soberanía alimentaria y a la sustentabilidad de los cultivos locales.
Las funciones vitales que realiza el instituto, tales como el monitoreo y combate de plagas, el desarrollo de semillas adaptadas y la confección de alertas meteorológicas, se encuentran hoy en la cuerda floja. Antolini remarcó la profunda frustración que embarga a los profesionales que aún resisten en el organismo, impedidos de salir al territorio por la falta de fondos mínimos para combustible. Sin este respaldo estatal, los pequeños y medianos productores rurales quedan desarmados y a la deriva frente a las inclemencias climáticas, perdiendo el único soporte científico gratuito con el que contaban para subsistir.
