El oficialismo convirtió en ley el recorte de Zonas Frías y aprobó la reforma del Banco Central

En una jornada redonda para la Casa Rosada, el oficialismo se alzó este jueves con una doble victoria en el Senado. Por un lado, logró convertir en ley el recorte a los subsidios tarifarios del gas para las denominadas «Zonas Frías». En paralelo, consiguió aprobar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, aunque con modificaciones que obligan al texto a regresar a la Cámara de Diputados.
La sesión llegó después de un acuerdo entre La Libertad Avanza, el bloque oficialista que encabeza Patricia Bullrich, y distintos bloques aliados. El proyecto de Zonas Frías se aprobó con 38 votos a favor y ocho en contra; la reforma del Banco Central, con 46 a favor y 22 en contra. La sesión la condujo el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, porque Victoria Villarruel quedó al frente del Ejecutivo mientras Milei participaba de la Asamblea General de la ONU.
El cambio en Zonas Frías reduce el alcance de un beneficio que la ampliación de 2021 había extendido a provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Luis, San Juan, Salta, Jujuy y La Rioja. Con la reforma, el descuento quedaría concentrado en zonas de clima más extremo, como la Patagonia, la Puna y Malargüe, y el acceso ya no dependería solo de la ubicación geográfica: también tendría en cuenta los ingresos y la vulnerabilidad de cada hogar.
«Una ley mala no se puede cambiar con otra ley mala», sostuvo el senador radical Maximiliano Abad, que advirtió que la quita dejará a más de un millón de hogares «desprotegidos» frente a los aumentos.
La senadora salteña y exsecretaria de Energía Flavia Royón defendió la medida: «Me parece acertado, por una cuestión de orden fiscal, que los subsidios dejen de ser generalizados solamente por zonas geográficas y pasen a ser localizados». Para conseguir respaldo, el oficialismo acordó avanzar con un esquema de Zonas Cálidas, con beneficios sobre las tarifas eléctricas durante las altas temperaturas en provincias del norte.
La reforma del Banco Central apunta a las reglas para designar y remover a las autoridades de la entidad. Royón la respaldó, pero marcó un límite: «Es un paso elemental para que el país tenga estabilidad, pero no es un cheque en blanco».
El jefe del bloque peronista, José Mayans, cuestionó el giro oficialista: «Milei dijo que iba a destruir el Banco Central y ahora quiere quedarse con el Banco Central». Como la Cámara Alta introdujo cambios al texto que ya había aprobado Diputados, la iniciativa deberá volver a la Cámara baja.
