Rockhopper se derrumbó en Londres y el proyecto Sea Lion quedó bajo presión por las sanciones argentinas

Las acciones de Rockhopper Exploration, una de las petroleras involucradas en el proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, volvieron a sufrir una fuerte caída este lunes en la Bolsa de Londres, en medio de complicaciones operativas y de la creciente presión del Gobierno argentino sobre las compañías que participan de la iniciativa.
El papel llegó a caer cerca del 20% durante la rueda, hasta tocar los 48 peniques, frente a un cierre de 60,70 peniques el viernes. Más tarde moderó parte de la baja, aunque seguía operando con pérdidas de dos dígitos: datos de Investing.com mostraban a la acción en torno de los 52 peniques, con una caída superior al 13% y un mínimo intradiario cercano a 51,5 peniques.
El movimiento se produjo después de que Rockhopper comunicara una actualización de Navitas Petroleum, operador de Sea Lion, en la que confirmó que trabaja para reemplazar a dos contratistas que incumplieron sus compromisos con el proyecto. Uno de los proveedores informó que no realizará trabajos en Sea Lion ni participará de actividades de exploración y producción en el área de Malvinas.
«La Argentina continúa con sus actividades para imponer sanciones a quienes participan del proyecto Sea Lion, así como de otras actividades en las Islas Malvinas», indicó Navitas en un comunicado reproducido por Rockhopper.
El operador aseguró que ya inició las gestiones para reemplazar a las dos compañías y que hará los ajustes necesarios para sostener el cronograma. Sostuvo que el desarrollo continúa con el respaldo del gobierno de las islas y del Reino Unido, y estimó que no debería producirse un impacto material adverso. Sin embargo, reconoció que ese escenario podría cambiar si se demora o fracasa la sustitución de los proveedores, si aparecen nuevos abandonos o si se profundizan las medidas regulatorias y geopolíticas impulsadas desde la Argentina.
La presión sobre las empresas se intensificó en las últimas semanas. Reuters informó en septiembre que el Ejecutivo preparaba legislación para reforzar las penalidades contra firmas que operen en el área. A fines de septiembre, Milei anunció que instruyó a la Cancillería y a los equipos legales del Gobierno para avanzar con acciones internacionales contra el Reino Unido por el desarrollo de Sea Lion; según AP, la Argentina planteó un plazo de dos semanas para detener el proyecto antes de recurrir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Navitas Petroleum, de origen israelí, lidera el desarrollo junto con Rockhopper. Reuters señaló a comienzos de septiembre que la ofensiva argentina colocó bajo presión a inversores y proveedores de la firma. La reacción bursátil de este lunes mostró que el mercado tomó nota de esos riesgos.
